- Apodado "The Monk" [El Monje]
- Devoto budista, permanece concentrado en los torneos a través de la meditación durante los descansos
- Finalizó quinto en el Torneo Principal del WSOP de 2005
Algunas derrotas te golpean como un tren. Otras se convierten en una obsesión por las noches. Y otras, como las que dejaron a Andy Black en un segundo plano tras sus apariciones consecutivas en las Series Mundiales de Póker (WSOP) de finales de los noventa, te mostrarán la luz.
Black creció en Belfast, Irlanda del Norte, durante la época de los disturbios y aprendió a jugar al póker con su madre. Le enseñó a jugar para distraerlo de la violencia sectaria que incendiaba el mundo exterior. También le ayudó a centrarse. De joven, Black era tan bueno en el colegio que fue a estudiar Derecho en la Universidad Trinity College de Dublín. Pero terminaron atrayéndole más las salas de cartas que los juzgados.
El primer gran torneo de Black fue el Torneo Principal del WSOP de 1997. Lo sentaron junto a la leyenda del póker Stu Ungar y, al ser ambos personas sociables, en seguida entablaron una buena aunque breve amistad. Para Black fue como si este futuro miembro del hall of fame le acogiera bajo su protección. Ungar tenía otros planes. Utilizó todas las herramientas de las que disponía en su arsenal, incluso la confianza, para apartar a Black de sus fichas. Black se llevó una paliza. Había hecho el primo y solo se podía culpar a si mismo. No sabía que Ungar, que finalmente ganaría ese Torneo Principal, acababa de darle su primera lección de budismo. Después de todo, Black quería ganar más que cualquier otra cosa, pero un budista solo puede alcanzar el nirvana librándose de todo deseo.
Al año siguiente Black volvió al Torneo principal del WSOP con un equipo para documentarlo. Se supone que harían la crónica de su vuelta triunfal pero en su lugar se encontraron una derrota agónica. Así, Black se tomó cinco años sabáticos de póker. Renunció a sus posesiones, se trasladó a Inglaterra, y comenzó a llevar una vida austera de budista estricto.
Gracias a su devoción al budismo, Black regresó al póker en 2004 controlando más sus emociones. De mente obstinada, se llevó unas impresionantes victorias en torneos europeos, del Circuito Mundial de Póker (WPT) y, en 2005, se introdujo en el WSOP, terminando quinto en el Torneo Principal.
Además de alcanzar el Zen en las mesas de póker y jugar online en Full Tilt Poker, Black consigue cierta plenitud dando su tiempo y su esfuerzo a organizaciones benéficas y otras causas.




